Archivado en: FAMILIAS
Hoy escucho a mi corazón. Hoy escuche a una amiga, hoy escucho alegría. De a poco me voy instalando en mi casa. De a poco me acostumbro. De a poco aprendo a estar en familia. A escuchar, a soportar a mi familia, a compartir con mi familia.
Es difícil adaptarse a una familia. Es difícil tener horarios, turnos; pequeños recados. Pero mas difícil es no tener familia. No tener horarios, ni escuchar otras voces mas que la tuya.
Es difícil pero es divertido.
Es un cambio, un cambio que busque; que elegí. Elegí la unión, la contención, el cuidado, el amor. Elegí a esta gran familia (con problemas de familia).
Elegí una buena compañía, demasiado; diría. Una compañía excelente en los momentos adecuados, porque hay momentos que no querés que te acompañen, querés seguir solo. Seguir tu camino, seguir tus momentos; seguir sin rumbo. Pero querés seguir y eso es lo importante.
Escribiendo algo, algo que signifique algo, aunque sea para vos. Aunque sea egoísta, aunque sea triste; pero seguir escribiendo. Eso es lo importante. Seguir escribiendo, seguir escuchando, seguir compartiendo, seguir sonriendo. O empezar a hacerlo. Aun cuando no tengas ganas, aun cuando todo se desborde; aun cuando sea demasiado tarde.
Para sonreír, creo que nunca es tarde, ni en la peor tragedia o en el peor pensamiento, ni siquiera en el peor error. Eso se corrige. Se origina de nuevo, se hace algo mejor. Pero hay que hacerlo, con fuerza, con ganas, con amor, con energía, con cabeza, con lo mucho o poco que quede de nosotros. Porque siempre queda algo, algo aunque sea nada; nos queda.
Nos queda porque estamos vivos, estamos muertos, estamos tristes; pero estamos.